El día 26 de enero de 2025, un equipo de la ONG Condrik Tenerife hizo historia al avistar y grabar, por primera vez, un ejemplar adulto vivo de pez diablo negro (Melanocetus johnsonii) nadando cerca de la superficie, a plena luz del día, y a solo dos kilómetros de la costa de Playa San Juan, en Tenerife.
Este pez, conocido por su apariencia intimidante, en la película de nemo y en la realidad, y su “linterna” frontal, vive normalmente en las profundidades entre los 200 y 2.000 metros bajo el mar, donde la luz solar no entra. Su presencia en las aguas de la superficie es un hecho inusual que ha sorprendido a los científicos de todo el mundo.
La bióloga marina Laia Valor, fue la primera en avistar al inusual pez. Junto a sus compañeros, los biólogos Marc Martín y Antonio Sabuco, y el fotógrafo David Jara, lograron documentar el encuentro en vídeo. Lamentablemente, el pez ya se encontraba en estado débil y murió pocas horas después. Su cuerpo fue trasladado al Museo de la Naturaleza y Arqueología de Santa Cruz de Tenerife para estudiarlo.
Las razones detrás de la aparición de este pez en la superficie aún son desconocidas. Algunos científicos piensan que es porque el espécimen se comió a un pez que tenía demasiado oxígeno dentro para lo que él estaba acostumbrado y por eso flotó hasta la superficie. También se cree que alguna enfermedad lo llevó hasta donde lo encontraron, donde el pez iba a fallecer en paz.
