El Cid: “Los infantes de Carrión me parecen unos sinvergüenzas”

La obra de El Cantar del Mío Cid es una de las obras más importantes de la literatura castellana. Rodrigo de Vivar, más conocido como El Cid Campeador, es el héroe nacional más famoso de la Reconquista en la lucha contra los musulmanes invasores. Pero, ¿qué sabemos realmente del Cid?, sabemos, que lo desterraron, las batallas que ganó y perdió, las conquistas, etc. Pero hoy queremos ir más allá y conocer su lado más personal.

¿Te consideras un héroe nacional? 

Sinceramente no. Creo que he hecho mucho para el pueblo, pero era lo que me tocaba. Yo me considero un caballero y como caballero tengo que hacer lo posible para ayudar y batallar para el pueblo.

Cuando te dieron la noticia de que te iban a desterrar por un supuesto robo, ¿Cómo te sentiste? ¿Qué fue lo que más te dolió?

Al principio fue un poco chocante porque no tenían pruebas de que había robado y como tu has dicho me desterraron por un supuesto robo. Entonces me sentí muy mal, porque tenía que dejar el pueblo y lo que más me dolió fue despedirme de mi familia, mi mujer Jimena y mis dos hijas, doña Elvira y doña Sol.

¿Cuándo falleció tu padre, cómo te afectó?

Cuando falleció mi padre, yo tan sólo tenía 15 años, entonces me afectó bastante. Pero solo tuvo que pasar un tiempo para que lo superara. Y obviamente que a veces me acuerdo de él y me acuerdo de todos los momentos que viví con él. Después del fallecimiento de mi padre me fui a vivir a la corte, junto a Sancho II al que serví una vez fue proclamado rey.

¿Qué estudios tienes?

Principalmente iba a estudiar letras y leyes. Empecé el curso, pero después me di cuenta de que los estudios no estaban hechos para mi y lo dejé. Finalmente me dediqué a prepararme para la guerra  y saber cómo luchar contra otros. 

Cuando estabas solo, ¿pensabas en tu familia?

La verdad es que había pocos momentos en los que pudiera pensar en mi familia ya que estaba la mayoría del tiempo ocupado. Pero sí que es verdad que siempre antes de dormir pensaba en mi familia, en cómo estarían, si estaban tristes porque yo no estuviera y yo también me ponía un poco triste porque no estaba yo allí para protegerlas.

¿Qué opinas de los infantes de Carrión? 

Los infantes de Carrión me parecen unos sinvergüenzas, lo que les hicieron a mis hijas no se lo voy a perdonar nunca. Las ataron a un árbol en medio del bosque desnudas y las pegaron, como si fueran animales. Por suerte mis hijas pudieron encontrar a unos maridos maravillosos, mis actuales yernos, los infantes de Navarra y de Aragón. 

Redactor junior

close